El método de clarividencia de Edgar Cayce

La metodología que seguía Edgar Cayce para poner en práctica sus habilidades psíquicas y poder servir de médium era realmente muy sencilla.

Cayce necesitaba sens604x0_edgar_caycetirse muy cómodo y relajado para poder entrar en trance. Se sentaba en un sofá, se aflojaba la corbata, el cuello de la camisa, los cordones de sus zapatos, su cinturón y cualquier otra prenda que pudiera estar apretándolo. Acto seguido, cruzaba sus manos en posición de reposo sobre su estómago, y comenzaba a relajarse. Después de un rato, sus ojos comenzaban a moverse como cuando entramos en la fase REM del sueño, y en ese momento todos sabían que podían comenzar a hacerle preguntas: lo único que necesitaba era el nombre de la persona que preguntaba. Era capaz de responder preguntas en vivo o a distancia.

Una vez salido de su trance, Cayce abría los ojos y no recordaba nada de lo que había dicho, independientemente del tipo de pregunta que le hubieren sido formuladas. “El profeta durmiente” contrató a la mecanógrafa Gladys Davis para que filtrara, recibiera y enviara todas las solicitudes y preguntas que le hicieran llegar. Gracias al trabajo de esta secretaria, hoy en día contamos con un extraordinario registro de las lecturas de Cayce.

Cayce tenía el sueño de construir una clínica para poder ayudar a la mayor cantidad de pacientes posible, pero no contaba con los fondos para hacerlo. Gracias a la colaboración de un agente de bolsa, finalmente pudo abrir su clínica en la localidad de Virginia Beach. Sin embargo, este centro no duraría abierto mucho tiempo, pues pronto sobrevino la llamada “Gran Depresión” (profetizada también por Cayce, por cierto), por lo que la clínica tuvo que cerrar.

En un principio, Cayce necesitó la ayuda de un hipnotista para poder entrar en trance, pero posteriormente logró aplicarse auto-hipnosis para entrar en trance por sus propios medios, relajándose y meditando.

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